
|
 |
 |
 |
 |
|
|
|
 |
 |
| NOMBRE: James |
EDAD: 48 |
Profesión: Capataz general | |
 |
 |
 |
 | |
| Historias personales |
 |
Eso fue hace cinco años. Con el paso del tiempo nuestras finanzas mejoraron. Me ascendieron a un puesto permanente. Podíamos pagar nuestras cuentas todos los meses e incluso volvimos a depositar dinero en nuestra cuenta de ahorros. Sin embargo, yo quería algo más. Con nuestra familia siempre habíamos alquilado: al principio debido a que viajábamos a distintas partes del país porque estábamos vinculados a trabajos de construcción y después debido a consecuencia de nuestro crédito. Creí que después de declararme en bancarrota nunca podríamos obtener un préstamo para comprar nuestra propia casa, pero me sorprendí al enterarme de que esto aún era posible.
Al trabajar con un centro de asesoramiento sin fines de lucro sobre préstamos hipotecarios, nos enteramos de que nuestra situación no era tan mala como creíamos. No hay una "solución instantánea" para nuestro crédito: la bancarrota figurará en nuestros antecedentes hasta dentro de 10 años. Sin embargo, el asesor nos explicó que tenemos varios puntos a favor. Para ese entonces, tanto Linda como yo teníamos empleo estable, habíamos restablecido nuestro crédito al pagar nuestras cuentas responsablemente desde que nos declaramos en bancarrota, e incluso teníamos un plan de ahorro. Más >
|
|